Salud Política Local 2026-01-06T19:21:40+00:00

Nueva investigación en Sídney: la diabetes afecta directamente al corazón

Investigadores de la Universidad de Sydney descubrieron que la diabetes tipo 2 provoca cambios moleculares en el corazón, explicando el mayor riesgo de insuficiencia cardíaca en los pacientes. Este descubrir abre nuevas vías para el tratamiento.


Nueva investigación en Sídney: la diabetes afecta directamente al corazón

Investigadores de la Universidad de Sydney han presentado nueva evidencia que indica que la diabetes tipo 2 altera directamente la estructura del corazón y su producción de energía. Estos efectos fueron más evidentes en pacientes con miocardiopatía isquémica, la principal causa de insuficiencia cardíaca. El Dr. Hunter afirmó: 'Hemos observado durante mucho tiempo una relación entre las enfermedades cardíacas y la diabetes tipo 2, pero esta investigación es la primera en estudiar ambas condiciones juntas, revelando características moleculares únicas en personas que sufren de ambas. Nuestros resultados demuestran que la diabetes cambia la forma en que el corazón produce energía, mantiene su estructura bajo estrés y se contrae para bombear sangre'. El profesor asociado Lal añadió: 'Nuestra investigación conecta las enfermedades cardíacas y la diabetes de maneras no demostradas previamente en humanos, ofreciendo nuevas perspectivas sobre estrategias terapéuticas que algún día podrían beneficiar a millones de personas en Australia y en el mundo'. Su análisis reveló que la diabetes estimula cambios moleculares específicas dentro de las células del corazón y altera la composición física del músculo cardíaco. Estos resultados explican por qué los pacientes diabéticos tienen un mayor riesgo de insuficiencia cardíaca. El estudio, publicado en la revista EMBO Molecular Medicine, fue dirigido por el Dr. Benjamin Hunter y el profesor asociado Sean Lal de la Facultad de Medicina. El equipo examinó tejidos cardíacos humanos donados por pacientes que se sometieron a trasplantes de corazón en Sídney y los comparó con tejidos de donantes sanos.