El británico George Russell (Mercedes) cumplió los pronósticos y se impuso en el primer Gran Premio de la temporada de Fórmula 1 en Australia, desinflando el factor sorpresa de los Ferrari, que llegaron a ponerse en cabeza en el primer tramo del trazado de Albert Park, acabando segundo el italiano Kimi Antonelli y completando el podio el monegasco Charles Leclerc.
En el otro extremo de carrera, el madrileño Carlos Sainz sufrió de lo lindo con su Williams, pasando hasta tres veces por boxes para poder gobernar su monoplaza ante los problemas de fiabilidad, terminando así 15º, mientras que el asturiano Fernando Alonso, tras un amago de abandono en la décimo quinta vuelta, saltó de nuevo a pista para hacer un 'mini-test' con el Aston Martin antes de retirarse definitivamente.
De hecho, tres giros después, tras los abandonos de Hülkenberg y Hadjar -sin obviar la marcha previa de Piastri-, parecía Alonso ser el siguiente, cuyo monoplaza no daba más de sí tras 15 vueltas.
George Russell de Mercedes pasa la línea de meta para ganar el Gran Premio de Australia de 2026 en el Circuito Albert Park en Melbourne, Australia. EFE/EPA/JAMES ROSS
El panorama de la nueva Fórmula 1 que acaba de arrancar deja las primeras e interesantes conclusiones: los adelantamientos se multiplican, especialmente en el primer tramo de carrera; el escenario que dibujan las baterías y los ahorros de energía suponen una auténtica lotería en los duelos particulares y el modo supervivencia vuelve a tomar protagonismo en el gran circo de las cuatro ruedas.
Ya desde las vueltas de calentamiento saltaba la primera sorpresa del día, cuando el héroe local, Oscar Piastri se tuvo que retirar tras pisar con la rueda trasera uno de los pianos del circuito y chocar contra los protectores.
Y en la salida, con todos los cambios estipulados para la presente temporada, se despertaban las incógnitas. Sin embargo, el asturiano volvería a salir a pista varios minutos después -ya en el giro 26-, obsesionado con conocer mejor su ingobernable Aston Martin, pensando más en el siguiente Gran Premio de China, aunque estuviera a diez vueltas de distancia con respecto al penúltimo de la carrera, en este caso su compañero Lance Stroll.
Ya en la 18, llegó el incidente de Valtteri Bottas, siendo el siguiente en retirarse con su Cadillac y provocando el segundo Virtual Safety Car. Pese a ello, el asturiano se permitió el lujo de otorgar un pequeño guiño de su particular magisterio colándose en la décima posición en la salida, ilusionando por momentos ante la fragilidad de su coche.
La brasileño Gabriel Bortoleto fue una de las gratas sorpresas de la jornada con su Audi, concluyendo noveno, mientras que el argentino Franco Colapinto (Alpine) llegó a meta en la 14ª plaza y el mexicano Checo Pérez (Cadillac) finalizó 16º.
La cruz de la jornada la ejemplificaron tanto los McLaren, con Oscar Piastri abandonando antes incluso de tomar la salida y Lando Norris sufriendo en la quinta plaza con el acoso continuo de Max Verstappen, otro de los damnificados en Australia que al menos pudo sacar el orgullo, ya que su compañero de equipo, el francés Isack Hadjar, fue otro de los pilotos que tuvo que abandonar sobre la superficie oceánica.
Por detrás, Sainz enfilaba boxes por tercera vez, en esta ocasión para cambiar el alerón delantero, dando un respiro a Colapinto que ya parecía anclado en su posición. La vertiginosa intensidad de los primeros tramos de carrera se desinfló en las últimas vueltas como el suflé, quedando el desenlace algo más descafeinado. No obstante, el británico, al que también le urgía cambiar neumáticos, vio como su compatriota le adelantaba antes de hacer su parada. El monegasco, mientras, se reenganchaba a la carrera en la tercera posición justo delante de Lewis y Norris sobrevivía a duras penas en la quinta plaza mientras hacía cuentas con el ritmo agresivo de Verstappen, que poco a poco iba limando las diferencias.
En pleno ecuador de carrera, una pieza de fibra de carbono del Cadillac de Checo Pérez provocó el tercer -y efímero- Virtual Safety Car, instante en el que Lando Norris tomaba camino para boxes. Ya en la vuelta 35 finalizó el particular test de Alonso con su coche, acompañándole Stroll en el garaje que, sin embargo, realizaría su propio ensayo poco después, a la vista del complejo panorama en el que se encuentra la escudería de Silverstone. Mientras se multiplicaban las batallas en la zona anónima de carrera, el brasileño Gabriel Bortoleto se mantenía noveno con su sorprendente Audi, quedando el argentino Franco Colapinto aguantando los arreones del madrileño Carlos Sainz por la 14ª plaza al mismo tiempo que el mexicano Sergio Pérez cerraba la lista de supervivientes en Albert Park.
A falta de diez giros, los Mercedes tomaban tierra de por medio sobre los Ferrari, capitalizándose la guerra en la parte alta entre Norris y Verstappen, donde ‘Mad Max’ no dejaba de afilar la distancia sobre el británico, acoplándose literalmente a su estela. En esta improvisada ventana la aprovecharon varios pilotos para ir a boxes.