Carlos Alcaraz ha encendido una auténtica «Alcarazmanía» en el Abierto de Australia, donde aficionados de distintas partes del mundo abarrotan las gradas con la ilusión de verle conquistar el único Grand Slam que falta en su palmarés. El tenista español, de 22 años, avanzó este domingo a los cuartos de final tras imponerse al estadounidense Tommy Paul por 7-6(6), 6-4 y 7-5, sin ceder un solo set en el torneo. Alcaraz resolvió el duelo en dos horas y 37 minutos, en un partido que comenzó con dificultades tras perder su saque en el primer juego. Reaccionó con rapidez, igualó el marcador en el primer set y se impuso en el ‘tie break’ pese a una interrupción de quince minutos provocada por un golpe de calor sufrido por un espectador en la grada. Con temperaturas algo más suaves que en días anteriores y el respaldo de su equipo desde el palco, el murciano fue ganando confianza. Quebró el servicio de Paul en el segundo set para cerrarlo por 6-4 y mantuvo la solidez en un tercer parcial más equilibrado, que resolvió con un quiebre en el undécimo juego. El triunfo supone su victoria número 88 en 101 partidos de Grand Slam y lo consolida como uno de los jugadores más precoces de la Era Abierta, con 14 apariciones en cuartos de final de un grande antes de cumplir los 23 años. Mientras Alcaraz se prepara para afrontar su próximo duelo de cuartos de final ante el australiano Alex de Miñaur, Melbourne sigue vibrando al ritmo de su tenis y de una afición que sueña con verle hacer historia en Australia.
La fiebre Alcaraz se siente en Australia
El tenista español Carlos Alcaraz, de 22 años, avanza a cuartos de final del Abierto de Australia sin ceder un set, provocando una fiebre entre los aficionados de todo el mundo.